Rico, rico y con fundamento!!
Como diría Arguiñano J y sobre todo, dulce y fresquita.
Esta es tan fácil de hacer, que
hasta los niños le pueden meter mano sin miedo.
Vamos al grano pequeños!!!
el ñasco de ratoncito que se ve a la izquierda fue... como explicarlo..... no nos pudimos resistir
Ingredientes:
-
jugo de tres limones
-
ralladura de un limón
-
una lata de leche condensada (yo usé la grande)
-
dos huevos
-
mantequilla
-
un paquete de galletas tipo maria
preparación:
ala!! Manos a la masa!! Lo
primero es derretir una buena cantidad de mantequilla,
unos 80gr o un poco mas.
Mientras dejamos que se derrita
la mantequilla (tener cuidado que no hierva, que es muy fácil que pase),
hacemos eso que tanto me gusta con las galletas,
me refiero a dejarlas hechas miguitas.
Cuando la mantequilla se ha
derretido, vertemos las galletas trturadas en la cazuela y lo mezclamos todo
bien.
Rellenamos la base de un molde
desmontable (si es un molde mediano, vais a poder poner una buena capa de
galleta), cuando lo hemos puesto, lo metemos al frigorífico, sabéis que a mi me
gusta más un molde desmontable, pero a gustos colores.
Cogemos un bol bastante grande y
vertemos dentro la leche condensada y
los huevos y lo batimos bien, hasta que quede homogeneo.
En otro bol a parte, vamos a
poner el zumo de tres limones, y lo
vamos a ir vertiendo en el primer bol de la leche condensada y los huevos, poco
a poco, mientras no dejamos de mezclar, aquí, poco a poco, se irá poniendo
espesa la mezcla.
Ahora, conseguimos la ralladura de un limón (podéis hacerlo
antes y así utilizáis uno de los limones que se usó para el zumo). Mezcláis la
ralladura con la mezcla del otro bol y volvéis a mezclar bien.
Ponéis el horno a precalentar a
unos 170º.
Y ahora queda lo más fácil
(aunque toda esta tarta es facilita), vamos a sacar el molde de la nevera (la
galleta ya estará dura) y vertemos la mezcla realizada, cuando hayáis echado
toda la mezcla, zarandeáis un poco el molde para que se reparta de forma
homogénea.
Abrimos el horno con cuidado,
metemos la tarta y listo!! En unos 20 minutos estará J pero ya sabéis que
para comprobarlo, podemos usar un cuchillo, abrir horno, acuchillar con mimo la
tarta y ver si está o no cuajada.
Ahora si!!! Algo que a mi me
encanta!!! Con una cuchara, arrebañamos bien el bol y nos comemos esa parte que
no ha caído en el molde… pero no vale hacer trampas y no haber dejado caer todo
lo posible en el molde.
Tic, tac, tic, tac….
Cuando saquéis el molde, lo
desmontáis, y dejáis que se enfríe, ya sabéis que las tartas calientes no
suelen ser buenas para la tripa.
Truco de decoración: yo no suelo hacerlo, pero mi madre si, y es
poner una o dos claras de huevo a punto de nieve y ponerlas sobre la tarta como
decoración, esto antes de meterla en el horno, y la verdad es que sale duradita
y riquísima también.
Pues hasta aquí hemos llegado
hoy!!! Espero que la probéis y os guste.
Bubu os desea un
feliz y endulzado día.

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