Ñam ñam!!! Hoy tengo una de esas
recetas que aunque dicen que son para Navidad, a mi se me hace la boca agua
para cualquier momento del año.
Esta no es una receta para
estómagos débiles, es de esas pesadas y de que si empiezas, no podrás parar
(incluso los poco de dulces… caen en la tentación).
Os hablo de galletas de mantequilla, son fáciles de hacer y si tenéis niños por
casa les va a encantar porque necesitáis moldes con figuritas, rodillo y se van
a pringar bien las pezuñas (hasta yo me lo paso bien y ya no soy tan niña).
Ingredientes:
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250gr de mantequilla
-
250gr de azúcar glass
-
1 huevo
-
450gr de harina
para decorar
-
huevo batido
-
azúcar normal
Poner en un recipiente, la
mantequilla, esta ha de estar del tiempo, y llegar al punto de pomada (si no he
entendido mal, esto es que esté blandita y trabajable, pero no derretida del
micro), le añadimos el azúcar glass y mezclamos bien (no caigais en la
tentación de probarla….. puede seguir adictiva).
Pon el huevo y vuelve a mezclar y
luego la harina poco a poco, volvemos a mezclar todo, os comento que yo suelo
tamizar la harina (se usa por lo que he leído para airearla, y quitarle
impurezas, a mi me gusta más así).
Cuando tienes ya todo bien unido
y una masa homogénea, ponlo sobre una superficie que tenga un poco de harina,
ya que sino se te puede pegar (y a mi al menos me da mucha rabia esas cosas).
La receta que yo leí decía que
había que hacer un rollo con la masa, no hace falta que sea rollo rollo pero
tampoco una bola. Lo envolvéis en papel de aluminio y lo meteis en la nevera
durante unas cuatro horas.
Cuatro horas más tarde:
A partir de aquí empieza lo que
les gusta a los peques, pringarse y hacer figuras.
Ponéis la masa sobre harina en
una zona de trabajo (yo suelo dividir antes la masa en dos o tres partes, una
sola es enorme para trabajar), la amasáis un poco para calentarla con las manos
y darle un poco de harina al asunto (nunca he probado a ponerle colorantes a
esta masa pero sería un buen experimento), cuando la masa ya se puede manejar
bien, la aplanamos con el rodillo (el grosor es al gusto, pero a mi me gustan
un poco gorditas, así al hornearlas luego, están duraditas por encima y por
dentro tienen una textura increíble, además así tardan un poco mas en hacerse y la casa huele más a galleta que
dulzura!!).
Cuando tengamos el grosor
deseado, cogemos los moldes (motivos florales, navideños, animales…. Podéis
encontrar de todo, yo esta vez escogí los moldes del principito) y recortar
(tener cuidado con los niños, es algo muy divertido pero hay moldes que no
están bien recortados y pueden hacerse daño, revisarlos antes). Repetimos el
amasado y corte con los moldes.
Vamos poniendo las galletas en un
par de bandejas de horno con papel vegetal para que no se peguen. Y mientras,
podemos ir precalentando el horno a unos 170º.
Cuando ya no os entren más
galletas (os aseguro que puede pasar), podéis decorarlas bien con azúcar por
encima o mi favorito, con huevo batido, le da un color brillamte a las galletas
tras el horneado.
Para el huevo, batirlo normal, y
os recomiendo que os hagáis con una brocha de las de silicona (hay de múltiples
colores) y así extendéis bien el huevo (este artilugio viene luego genial para
múltiples recetas, vamos, que no lo compráis para nada).
Cuando el horno ya está
calentito, metemos las bandejas dentro, la de arriba se hará antes pero no pasa
nada, luego se puede quedar solo la de abajo o intercambiarlas. Tardará unos 10
minutos o 15 en hacerse (depende del grosor de la masa, todo es relativo),
sabréis que están a punto cuando las veáis con un color doradito pasando a
marrón.
Cuando las saquéis, dejarlas en
la bandeja, estarán blanditas, así que hasta que no se enfríen nada de zampar
glotones!!.
Os cuento un secretito antes de dejaros, he descubierto que si no quereis hacer toda la masa, esta se puede congelar, y otro día se saca por la mañana y de tarde se cortan y meten al horno con huevo por encima, el sabor no cambia, están de lujo!!
Y colorín colorado esta receta se
ha acabado!!!
Bubu os desea un
feliz día una dulce comilona!!

Lo del olor a galleta en la casa es magnífico. Da siempre una calidez y es muy recomendable.
ResponderEliminarLas galletas son una bomba... Están buenísimas. Gracias por la receta