domingo, 13 de septiembre de 2015

Bubu y la fabada a fuego lento

Wola wola caracola!!! se huele el fresquete!!! y hay que ponerse

Hace unas semanas me pasé por Asturias (más bien meses ya), cuna de la sidra, las marañuelas y como no!! la fabada; no pude resistirme.... admitámoslo, soy un ser despreciable que le encanta cocinar para sus amigos (despreciable porque según alguno, engorda).

Y como bien digo, me gusta cocinar, y más para amigos, compré un par de pacos (que gran invento) que llevan sabes, tocino, chorizo y morcilla; congregué a un par de personas en "la mi casa" y les alimenté (o sobrealimenté según alguno).

Para esta receta debéis de tener tiempo, paciencia y sobre todo estómago para comeros lo que viene luego.

Os recomiendo que lo acompañes de una buena ensalada y de postre, porque no, un helado como el de vainilla :)

Ingredientes:

  1. fabes: aquí el tamaño muchas veces os dirá mucho, mejor grandotas y gordas, aunque tardan algo más en hacerse.
  2. uno o dos chorizos: a mi me gustan dulces, pero a gustos colores ya lo sabéis.
  3. morcilla: esto es igual, según lo que os apetezca.
  4. agua
  5. sal: auqnue esta no se echa hasta el final
Preparación:
Aquí viene lo más sencillo chicos!! nada de ponerse nervioso... que las curvas son muy abiertas

El plato comienza por la noche, debemos poner las fases en remojo para que se expandan y sinceramente... no se para que mas, pero se hacen gordas y hasta llegan a multiplicar su tamaño (tenerlo en cuenta a la hora de saber que cantidad queremos cocinar).

A la mañana siguiente, con la mente algo más despejada,vamos a poner en un cazo con agua el compongo (usase: tocino, jamón y morcillas), lo pondremos a hervir durante más o menos unos diez minutos, porque nuestro objetivo es que suelten toda la grasa gorda y que la fabada no sea una bomba par nuestro cuerpo.

Cuando vemos que el compongo ya ha soltado toda esa grasa de color rojizo, quitamos con una cuchara u otro utensilio, la grasa gorda que queda arriba en el cazo y nos deshacemos de ella (no la queremos ni en pintura).

En este momento vamos a poner las fabes en una cazuela grande, junto con el compongo y el agua que hemos conseguido al hervirlo pero sin la graseza grande (que previamente nos hemos deshecho de ella).

Como no tendremos probablemente cubiertas las fases y el compongo, vamos a añadir más agua hasta cubrir.

Tenemos ya todo en la cazuela, pues bien! ahora solo queda ponerlo a fuego medio y relajarnos. ¿Cuál es la temperatura idónea? Pues como siempre, esto va un poco a ojo, pero si os digo que en un principio puede empezar a hervir un poco, pero luego hemos de bajarlo a una simple hebullición, porque sino se nos van a abrir y romper las fases.

Podéis taparlas, pero aquí se va a concentrar más calor, lo que conlleva que será más fácil que se abran, pero también es verdad que se van a tardar menos en hacer.

Hablando de tiempo... ejem ejem... esto no es como la repostería que muchas veces te dicen "en 10 minutos lo sacas, lo dejas medio enfriar y luego....", no, esto es ir probando, dependerá del tamaño de la cazuela, de agua que tengáis cubriéndolas (cantidad), del tamaño de las fases...
Os recomiendo, que las dejéis un tiempo largo, y de vez en cuando saquéis una y la probéis, como siempre, esto va a ir al gusto de si os gustan más o menos blanditas.

Hablando también de gusto, hemos nombrado la sal pero aún no la hemos usado, y esto tiene su porqué, y es que depende todo de nuestro chorizo (debemos dejar que el chorizo y sus amigos nos hablen...); cuando ya está hecha o casi a punto la fabada, probamos un par de fases y un poco de caldo, si vemos que está soso, es cuando ponemos la sal, lo removemos un poco, lo dejamos un poco más al fuego para que por así decirlo lo "asimile" y LISTO!!

Nuestra fabada calentita y contundente, está lista para tomar, pero aquí una cosita, si la dejáis para el día siguiente y la calentáis a fuego lento antes de comer... mucho mejor (como cualquier plato de puchero).

El compongo yo lo pongo en un plato a parte para servir y las fases con todo su caldo, en un buen boll.

Cuando lo sirvais, podéis usar para comerlo bien cucharas o tenedores de legumbres, aunque con estos últimos el caldito no se puede comer a la vez.

Espero que os parezca un buen plato y podáis disfrutarlo en un frío día de otoño o invierno.

Bubu os desea un feliz y contundente día.



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