Wola wola!!! ya se acerca el buen tiempo!!! blusas, camisetas, bailarinas... que gusto el solecito en la cara... pero hoy no traigo nada de moda (se me da fatal eso de enseñar manikis).
He de confesaros, que este es uno de mis dulces preferidos, unas ricas galletas de chocolate y canela, y si ya de paso las pones con un zumo o batido..... mmmmm (de aquí a la diabetes).
Estas galletas son deliciosas, me pasó la receta un viejo amigo, y fue una de mis primeras experimentaciones con el dulce en la edad adulta.
Es maravillosa para hacer con niños, pero nada de dedicaros a comer masa, pepitas... que son muy tentadoras.
Ingredientes:
- 2 yemas de huevo
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (puede ser la de masa que va en botella o las líquidas en monigotes, que pongo dos botecitos)
- 2 cucharadas de agua
- 150 gramos de mantequilla blanda
- 100 gramos de azúcar glas
- 300 gramos de harina tamizada
- Media cucharadita de levadura química
- Una pizca de sal
- 1 cucharadita y media de canela en polvo (yo a veces le pongo un poco mas o un poco menos.... al gusto)
- 100 gramos de pepitas de chocolate
- Azúcar glas para rebozar (ñam ñam!!!! )
- Cuencos
- Papel film
preparación:
Este es el momento de pringarse las manos :)
En un cuenco mezclamos las yemas de huevo, el extracto de vainilla y el agua.
En otro cuenco bastante más grande, batimos con la batidora de varillas la mantequilla blanda y el azúcar glas, hasta obtener una masa cremosa (son como unos dos minutos, hasta que quede una consistencia parecida a las nubes).
Añadimos las yemas de huevo vainilladas (lo del primer cuenco) e incorporamos la levadura y la harina, tamizadas, con la sal y la canela.
Lo de añadir la harina, lo haremos poco a poco (tamizamos un poco y mezclamos, tamizamos otro poco y tamizamos....) sino se convierte en una santa locura y un pringue horroroso.
Finalmente añadimos las pepitas de chocolate y mezclamos todo (os recomiendo usar una lengua de las de silicona).
Cuando está todo bien mezclado hacemos dos cilindros de 3 centímetros de diámetro (más o menos). Los hacemos rodar sobre azúcar glas (o si vemos que es muy frágil la masa podemos echar el azúcar por encima), los envolvemos en film transparente y los dejamos en la nevera al menos una hora (tienen que estar duros los cilindros).
sacamos los rollos, los desembolvemos y los curtamos con el grosor de un centímetro (si se os rompe algo de masa no os preocupéis, es algo de lo más normal).
Ponemos el horno a 160ºC, ponemos las galletas en las bandejas y las horneamos hasta que queden doraditas.
Cuando las saquemos, las dejamos enfriar y ala!!! ya tenemos unas ricas galletas bien dulces.
Advertencia, no son tan bomba de relojería como las de mantequilla que os enseñé pero no se quedan atrás.
Bubu os desea un feliz y "caluroso" día

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